Consejos de autoprotección contra la violencia de genero

Las medidas de autoprotección son estrategias para que las víctimas potenciales de violencia machista en el ámbito de la pareja puedan minimizar el riesgo. Esta herramienta de prevención pretende evidenciar los peligros que corren las víctimas de estos delitos.

Si tu pareja

  • Te llama o te envía mensajes continuamente
  • Te pide explicaciones para todo

Eso son estrategias de control.

No le gusta que vayas con las amigas o que veas a tu familia

Esta actitud provoca el aislamiento.

  • Le tienes miedo
  • Te insulta o te humilla
  • Te amenaza con quedarse con tus hijos o hijas

Eso son acciones intimidatorias.

  • Te ha pegado o te ha empujado
  • Te ha obligado a mantener relaciones sexuales

Estas conductas son agresiones.

TIENES QUE SABER QUE…

Tú no has provocado esta situación; solo la persona que ejerce la violencia es la responsable de ella.

Las situaciones personales como perder el trabajo, los problemas económicos, el consumo de alcohol o drogas pueden facilitar la violencia, pero no son la causa.

La violencia machista no es una cuestión privada, tienes derecho a que te escuchen, te ayuden y te protejan.

Si convives con el agresor

Planifica tu seguridad

  • Explica tu situación a las personas más próximas.
  • Informa a los vecinos de más confianza para que avisen a la policía si oyen disturbios.
  • Denuncia cualquier tipo de violencia, sea física o verbal. Mantener en secreto la violencia protege al agresor y dificulta tu protección y la de tus hijos o hijas.
  • Ten el teléfono de emergencias 112 siempre presente.
  • Piensa y planifica un plan de huida:
    • Informa a aquellas personas de confianza que necesites o puedan ayudarte, en caso de que tengas que irte precipitadamente.
    • Prepara una maleta con lo mínimo imprescindible tanto para ti como para tus hijos o hijas; es conveniente dejar esta maleta a una persona de confianza fuera de casa.

Si se produce una agresión

Durante la agresión

  • Pide ayuda al teléfono de emergencias 112.
  • Si sientes que estás en peligro, sal inmediatamente del domicilio.
  • Si no puedes salir del domicilio, ve hacia alguna habitación donde puedas encerrarte y grita para que te oigan los vecinos.
  • No entres en las habitaciones donde haya objetos peligrosos (por ejemplo, la cocina o el garaje).
  • Si no has podido refugiarte, haz el máximo ruido y grita para alertar al vecindario.
  • Protégete en todo momento las zonas vitales (cabeza, cuello y pecho) con algún objeto o bien con las manos.

Si quieres romper la relación

  • No manifiestes nunca al agresor tu intención de romper la relación hasta tener preparadas las condiciones básicas de seguridad para evitar una situación de riesgo en la convivencia.
  • Infórmate en los servicios sociales o en servicios especializados (servicios de información y atención a la mujer y servicios de intervención especializada), donde podrás recibir atención psicológica y social y orientación jurídica.
  • Debes tener un lugar seguro donde ir a vivir; si no lo encuentras, dirígete a los servicios sociales del municipio donde estés empadronada o a la policía para que te gestionen un lugar de acogida.

Si ya no convives con el agresor

  • NUNCA aceptes quedar a solas con el agresor o ir a un lugar “más tranquilo” para hablar.
  • Utiliza todas las medidas de seguridad a tu alcance (por ejemplo, servicio de alarma, cambio de cerradura de la puerta, refuerzo del cierre de las ventanas…).
  • Observa el entorno al salir de casa y del trabajo para controlar que no esté el agresor o su vehículo.
  • Utiliza el cierre centralizado del coche y, durante los trayectos, comprueba por el retrovisor que no te siguen.
  • Evita rutinas o lugares que frecuentabas con el agresor.

Seguridad en internet y redes sociales

Uso de telefonía fija y móvil

  • Corta toda comunicación (mensajes, whatsapps, correo electrónico) con el agresor. No borres los mensajes recibidos: pueden servirte en el proceso judicial.
  • No respondas a llamadas ni mensajes de números desconocidos.
  • Si te es posible, cambia el número de móvil y dalo solamente a personas de plena confianza.
  • Anota los números desconocidos y el día y hora de las llamadas, sin borrar las llamadas perdidas ni los mensajes.
  • Si es posible que el agresor haya manipulado tu móvil, formatéalo para evitar que pueda controlarte desde un programa externo.

Uso de internet y las redes sociales

  • Bloquea el ordenador con contraseña.
  • Cambia las contraseñas de todos los servicios que tengas activos (correo, redes sociales, banca electrónica, etc.).
  • Revisa el grado de privacidad que estás utilizando en las redes.
  • Elimina o bloquea al agresor y a los contactos en común que puedan darle información.
  • Si necesitas mantener el anonimato, date de baja de todos los perfiles y abre nuevos.
  • Si tienes correos electrónicos o mensajes del agresor en las redes sociales, haz capturas de pantalla para poder presentarlas como prueba de la violencia.
  • No cuelgues datos personales, ni fotos ni comentarios que indiquen exactamente dónde estás, los sitios que frecuentas, salidas y horarios, etc.

Si hay hijos o hijas

  • Explícales que la violencia no se puede permitir nunca y que nada la justifica.
  • Explícales que, si se da una situación de violencia, tienen que protegerse y no tienen que interferir.
  • Puedes concretar una palabra clave para las situaciones de riesgo para que, cuando la oigan, sepan que tienen que ir a pedir ayuda.
  • Si decides marcharte, hazlo siempre con tus hijos o hijas; eso no afectará a la obtención de su custodia.